Empezar de nuevo | Reflexión

Felicidad

Rodeado de personas.

¿Es posible sentirse solo rodeado de miles de personas? Todo te parece extraño, los lugares, las costumbres, el acento, las personas. Estás bien, por mal. Sonríes por fuera, por dentro lloras.

Los recuerdos se vuelven un cuchillo de doble filo. Por un lado se te hace una sonrisa en el rostro transportándote en el tiempo, a momentos felices, junto a personas que consideras familia y momentos que antes eran eternos y ahora duran minutos.  Por otro duele como nunca saber que por más que lo desees no podrás volver. Todavía no han inventado esa preciada maquina del tiempo.

El mapa en el pared, un hilo rojo de país a país, de continente a continente. Tan cerca y tan lejos a la vez. ¿Puedes recodar el lugar exacto donde viviste? ¿Puedes recordar el momento exacto donde diste el primer beso? ¿Puedes recordar el momento exacto donde consumaste el amor?

Pero quieres empezar de nuevo. 

Lo más cercano posible.

Pero te detienes.

Solo empiezas una vez en la vida, las demás oportunidades son pruebas que van superando. Pero, ¿quién dice que uno no puede amar a una prueba? ¿quién dice que no se puede tener dos hogares?

La vida es muy corta para no tratar de empezar de nuevo. Para no crear nuevos momentos, para no hacer lo que más amas, para no dar tu primer beso, para no encontrar una nueva pareja, para no formar una nueva familia.

Mientras estemos vivos, tenemos la posibilidad de empezar de nuevo.

Almería Imperiosa | Relato fotográfico

Almería de Atardecer
Almería en atardecer.

Majestuosa vista en Almería. 

Un panorama nunca antes visto por los ojos de un extranjero. Para los oriundos un pan de cada día, para mí una nueva aventura. No sabía qué detallar primero para darme el gusto de apreciar el arte de la arquitectura española. El cálido mar azul que iba y venía al puerto como un vaivén de verano. Las viviendas ancestrales que han permanecido intactas por años otorgándole un diseño antiguo difícil de pasar por alto. Un paso hacia adelante, uno hacia atrás, buscando el angulo perfecto.

 

Almería panorama
Almería panorama.
Qué preciosidad. Los ojos se me hicieron agua ante la jerarquía de aquella ciudad. No sabía si era su gente, sus lugares, sus costumbres, su belleza o si era un aura que te atrapaba para nunca soltarte. Necesitaba más de sus riquezas, no podía sacarlo de mi cabeza. Visitar cada rincón se me hacía necesario, exprimir hasta el último callejón y memorizar hasta los insectos. Tantos años de historia esperando ser descubiertos, ¿qué guardarán las grietas de las columnas? Imposible no emocionarse ante el descubrimiento de una nueva anécdota.
Almería noche
Almería de noche
De a poco fue atardeciendo. Las personas se retiraban a sus aposentos. ¿Qué me deparada el anochecer en las calles de Almería? Una rica experiencia nocturna que nunca olvidaría. La luna en lo más alto, brillando como en ningún otro lugar. ¡Oh, qué belleza! La vida se construye de los pequeños y grandes momentos, y por supuesto este no era para menos.