Patético | Relato poético

Estoy perdido,
Con la vista enfocada,
En el veneno,
En la dosis mortal.

Tomo mi mano,
Paralizo mi cuerpo,
Tranquilizo mi mente,
Detengo mi sed.

El calor me vida,
La piel me pica,
La boca se me seca,
Y la pupila se me expande.

Lo necesito,
No lo necesito,
Lo necesito,
No lo necesito.

Es un maldito veneno,
Repito,
Pero es el mejor veneno,
Suena en mi interior.

La voz se vuelve aguda,
Me dice que lo haga,
Que agarre la botella,
Y me la tome completa.

Esta adicción al alcohol,
Me tiene acabado,
Con la mente cansada,
Y el cuerpo maldito.

Me levanto,
Poso frente a él,
Lo admiro,
Y sé que voy a caer.

Caigo cuando lo destapo,
Caigo cuando tomo la copa,
Caigo cuando hecho un trago,
Y caigo cuando lo llevo a mi boca.

Lo necesito,
No lo necesito,
Lo necesito,
No lo necesito.

Soy fuerte, repito,
Y tiro la copa contra la pared.
La mente explota,
Y las ganas me invaden.

Grito de furia,
Aúllo de impotencia,
Respiro con fuerza,
Susurro de cansancio.

Y cuando creo que he ganado,
Mi otro ser me muestra la verdad.
Tomo la botella completa,
La llevo a mi boca,
Y trago todo el veneno.

El maldito veneno
El adictivo néctar,
Pasa por mi cuerpo,
Y me siento en paz.

En paz destructiva,
Como Hiroshima,
O Nagasaki,
Mi cuerpo siente las secuelas.

Estoy maldito,
Condenado,
Enjuiciado,
Acorralado.

Este soy yo.
Un alcohólico.
Un desgraciado.
Un alcohólico desgraciado.



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